¿Sabes dónde solicitar una traducción de un documento en España?

Cuando pensamos en traducir un documento, quizá pensemos que cualquiera que domine ambos idiomas puede hacernos ese trabajo. Pero sabemos que no es así. Para toda traducción, hemos de contar con buenos expertos, que nos garanticen un buen resultado. Profesionales que no solo traduzcan palabras, sino que también expresen con claridad las ideas y transmitan con exactitud las expresiones.

Si esto es esencial en cualquier traducción, más lo es, si necesitamos una traducción para algún documento profesional o legal. Si tenemos que presentar algún documento importante y no nos aseguramos de tener una traducción fidedigna, exacta y clara, podríamos vernos en problemas. Y quizá, cuando nos adviertan de ello, ya sea tarde para rectificar y tengamos que asumir gastos adicionales, como multas, recargos por rectificaciones, pérdidas de clientes o contratos que puedan perjudicarnos.

La pregunta es: ¿dónde encontrar una buena traducción en España?

¿En quién confiar?

Esta es la pregunta clave. Para encontrar un buen resultado en cualquier trabajo, tenemos que buscar buenos profesionales. Cuando tenemos un problema con el coche, ¿dónde lo llevamos? ¿Lo llevaríamos a cualquier taller? No. Seguro que tenemos nuestro taller de confianza.

En el caso de las traducciones, ocurre igual. No es algo de poca importancia. Tenemos que encontrar profesionales con experiencia que no solo sepan el idioma, sino que también sean expertos en traducción. Es decir, que sean traductores jurados.

Por qué un traductor jurado y no cualquier traductor

Lo que diferencia a un traductor jurado oficial de otro traductor es la confianza. Estos traductores han obtenido el título de traductor-intérprete jurado expedido por el Ministerio de Asuntos Exteriores y de Cooperación. Así, cuando entregamos nuestro documento, tenemos la certeza de que obtendremos un resultado excelente. Ese título es una garantía de confidencialidad, de que estamos en manos de profesionales cualificados y serios. Además, solo una traducción jurada oficial firmada y sellada por un profesional titulado tiene la misma validez que el documento original.

Por ejemplo, si queremos traducir un documento del español al inglés, podemos optar por ese amigo que tenemos que fue a Londres dos meses, buscar por Internet alguna oferta o elegir una traducción jurada en inglés.

¿Cualquier traducción jurada?

Evidentemente, no. Solo un título no lo es todo. Se necesitan experiencia y una reputación avalada por sus clientes y años de buen trabajo.

Algo a tener en cuenta es la cantidad de idiomas que traducen. ¿Por qué? Seguramente, más adelante, tengamos que volver a traducir ese mismo documento u otro, en ese mismo idioma u otro. Si la empresa que elegimos solo domina unos poco idiomas, aunque quedemos contentos con su trabajo, puede que no nos sirva, en el futuro, ya que no trabajarán con el idioma que nos hace falta.

Interesante sería elegir también alguien que domine los idiomas cooficiales en España, como catalán, valenciano, euskera o gallego. Ya sea por motivos laborales o educativos, puede que, alguna vez, nos haga falta entregar algún documento en estos idiomas.

Por último, tenemos que buscar una empresa que trabaje con rapidez. Entregar un documento tarde no es una opción y mucho tiene que ver en ello cuánto tarden en entregarnos la traducción.